¿Cómo tomar fotos de amor verdaderamente bellas?

¿Cómo tomar fotos de amor verdaderamente bellas?

¿Cómo tomar fotos de amor verdaderamente bellas?

Para tomar fotos de amor verdaderamente bonitas, hace falta un mínimo de bases, evidentemente, pero también conocimientos técnicos, aunque no demasiados. Veamos algunos de los consejos que se deben seguir para tomar fotos de amor verdaderamente bellas, y poder mejorar la práctica de fotógrafo a partir de hoy.

Autor: jarmoluk-Pixabay

Autor: jarmoluk-Pixabay

El uso de la luz

Cuando se piensa en luz a disposición, normalmente se habla de luz natural, de la del sol. Pero se puede tratar también de fuentes de luz artificial, como una bombilla, la iluminación de las farolas en la ciudad, un faro de vehículo, etcétera.

No se trata de hacer que la fotografía sea más complicada invirtiendo en un sistema flash demasiado evolucionado, por mando a distancia, por cable o por otro tipo de sistema como las gelatinas de color.

Basta con utilizar simplemente la luz que se tiene a disposición en el momento de tomar la fotografía, y jugar con ella. Colocándose correctamente con relación a esta luz, se pueden realizar fotos de amor verdaderamente bellas, captando un momento de amor intenso, sin tener que movilizar todos los accesorios disponibles en vuestro estudio.

Cuidar la composición

La composición es el arte de ordenar los diferentes elementos que se encuentran en una foto. Basta con ver el plano de atrás y pedirle a los sujetos que son los protagonistas de la fotografía que se desplacen. Vosotros podéis desplazaros si el sujeto está fijo. Se puede integrar un elemento adicional, o retirarlo, y cuidar siempre que las cabezas y los pies no queden cortados.

De esta forma se le puede dar rápidamente todo un estilo diferente a los retratos de escenas de amor, desplazando un poco al sujeto del marco de referencia. También se puede sublimar un paisaje, desplazándose, o bajando un poco el objetivo de la cámara. Esto es verdad igualmente cuando la cámara de fotografía permite muy poco desplazamiento, entonces conviene gestionar la profundidad del campo, y la puesta a punto necesaria.

Evitar el desorden

Ocurre con frecuencia que al mirar una fotografía de amor, los espectadores se pregunten cuál es el tema. La razón es que todo está en desorden. En fotografía, lo mejor es enemigo de lo bueno. Conviene hacer instantáneas sencillas, aislando el tema, retirando del marco todos los elementos parásitos, tomando cierta distancia, o por el contrario, acercándose un poco más. En cualquier caso, siempre se trata de presentar un solo tema mientras que no se domine perfectamente el arte de la composición.